Me gusta salir a la calle cuando hace sol, abrir un paraguas y compartirlo, la piña, el color azul, el ruido que hacen las tijeras al cortarme el pelo, el sonido de un piano, los peluches de pelo suave, los felinos concretando a los tigres. Me gustan las converses, las vans y las victoria; los besos en la frente y en el cuello, el roce cómplice de dos manos enamoradas, la magia de una mirada y el sabor de la nata congelada. Me gusta relajarme tirada en la cama escuchando Lana del Rey, mis ganas de querer revelarme contra el mundo al escuchar Skrillex, los miles recuerdos de acampadas en medio del monte al escuchar Amaral, mi cambio descarado mientras escucho Kase O o Tote king y Shotta. Me gusta pintarme los labios de rojo pasión y guiñar un ojo al espejo al salir del baño una vez preparada para salir, me gusta elevarme en unos tacones kilométricos y sentir el vértigo a la caída. Me gusta hacer vídeos de cumpleaños, posar en fotografías para quien no me conoce o sacarlas yo misma al resto del universo, me gusta el infinito cuando no se aplica a una relación, me apasiona el número "pi", la palabra capuccino combinada con pompa, las chaquetas enormes y los leggins, las trencitas y los calcetines hasta la rodilla, los colores fluorescentes, las dilataciones, los piercings en las orejas y en la nariz, los ojos grises, unos dientes perfectamente alineados, las sonrisas pícaras, la costumbre de ponerse el pelo detrás de la oreja para hacer cosas que requieran mañana en algunas personas. Me gusta cocinar con mi madre o mis hermanas, despertar y tener un mensaje privado que me haga sonreír, los mensajes de "llegas tarde" que me hagan sentir mal, las películas de miedo y zombies, los vestidos antiguos, la poesía y su dulzura, el mosto, mi ilusión de ir algún día a Tomorrowland, las sudaderas masculinas, que me abran un chupa chups, los abrazos por la espalda, la astronomía, los efectos especiales, la magia. Me gustan los niños y su risa escandalosa, la inocencia, la tranquilidad que transmite un río, los batidos de vainilla, recordarle a la gente que es especial para otra persona, juntar a parejas, hacer reír a alguien, despertarme una hora antes de levantarme para escuchar música e imaginarme videoclips, mi manía de intentar ser un koala. Me gusta pintar cosas sin sentido, tener un detalle para la gente, robar un "te quiero" de los labios a alguien, hacer ver otra realidad, Valladolid, que me digan que tengo razón, que me llamen "pequeña", las lágrimas de felicidad o de "te echaré de menos", la leche fresquita a las tres de la mañana, la harina por el suelo, las paredes de color verde, las flores. Me gusta poder decir que me gustan tantas cosas.
OMFG. Ole tu potorro moreno. En serio. Lovet. Tu Madre En Tanga te quiere demasiado. Bye.
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