A Eloisa, la mujer del perreo a las columnas y la dieta de palmeras.
Hoy, seis de abril de dos mil trece, hace dieciocho años que nació una niña preciosa, con unos ojos profundos y una carita angelical. La niña creció y se convirtió en una mujer, en una de esas que retienen las miradas al pasar por la calle, en una que está completamente loca, que desborda alegría que que al llorar vuelve de nuevo a ser como una niña pequeñita y desprotegida.
Eloisa Riera, mi gordita, felices dieciocho. ¿Sabes? Desde que te conozco, te has convertido en una persona de gran importancia para mí, dejándome sin habla, provocándome lágrimas al verte llorar, escuchándome cada vez que te decía 'tengo que contarte' y poniéndote nerviosa al explicarme las cosas cada vez que me decías 'mañana necesitamos un recreo o los dos'.
Si tuviera la oportunidad de volver a conocerte e ignorarte para sacarte de mi vida, jamás lo haría.
VEN, DESNÚDATE Y QUE LE DEN A LOS PREJUICIOS EN UNA ÉPOCA DONDE EL AMOR SE LLEVA A JUICIO.
TE QUIERO GORDI.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
!