/ Pruébalo

8 dic 2014

La puerta al paraíso

Cada día despierto cinco minutos antes de la hora que debería, solo para escuchar una canción al azar que me alegre el día, una canción que me haga sentir algo bueno nada más abrir las puertas del mundo a un nuevo día y que me motive a empezar con energía. Da igual que sea tarde, da igual que no tenga tiempo ni de desayunar un delicioso croissant con la suficiente calma... Mi canción, es mi canción.

La música marca nuestras vidas, nos hace sentir que somos alguien, que hay más personas con nuestros problemas, con nuestros sentimientos disparatados; ella nos comprende, es nuestra segunda madre, y por eso la llevo conmigo vaya a donde vaya.

Despertar con música, andar por la calle con música, ir en el autobús con música, escapar de cualquier sitio con música, estudiar con música, dormir con música... 

No es cuestión de estilos, no es cuestión de qué música es mejor que otra, no es cuestión de "esto es una mierda". Es cuestión de que siempre habrá una persona que necesitará de esa canción, de ese estilo en algún momento de su vida.

Si en vez de criticar estilos o canciones, os dedicarais a escuchar la que a vosotros os hace sentir, estoy casi segura de que viviríais mucho más tranquilos. 

Con esto no quiero decir que me gusten todos los estilos musicales, ni todas las canciones, pero señores, hay que aprender a respetar los gustos ajenos y a dejarse sorprender por sonidos distintos.


"Sometimes there's airplanes I can't jump out.
Sometimes there's bullshit that don't work now.
We all got our stories but please tell me what there's to complain about"


2 dic 2014

Parpadeos

Sin darnos cuenta aparece, surge de la nada y atraca en el puerto más cercano. Sin darnos cuenta ya estaba amarrado con el mejor nudo marinero, creando un microclima de anticilón a su alrededor. Aparece con ángeles, caminando por la habitación como si respirar fuera fácil, y es que si ellos me creyeran estarían tan enamorados de él como yo lo estoy.
Aparece sin más, colándose como la brisa fresca se cuela por un jersey de lana fina en verano, refrescando y renovando por completo. Como esa canción que no me puedo sacar de la cabeza y busco por todas partes hasta que, cuado menos me lo espero, alguien me la muestra.
Sin explicación, la reacción de mi piel cuando me abraza, provocando a los labios en un roce de susurros.
Las luces navideñas parpadean al son de tu risa, iluminando cada curva que provocas con tu mirada cansada, curvas derretidas en mis costillas al contacto con tus manos, curvas que se agarran a las tuyas, gritándoles calladas que no vuelvan a soltarlas.
Pero el sol siempre se cuela por las rendijas de la persiana, esta vez parpadean mis pestañas y me recuerdan que sigo en la cama, soñando, como siempre. Me recuerdan que no se puede tener todo, y que hay que compartir, que las decisiones son lo que nos forman, y que hay errores que no se deben llamar por este nombre.

20 jul 2014

Impaciente

Semellas mousse de fresa
nas miñas papilas gustativas,
un caramelo inocente 
entre nenos e nenas felices.

Engancheime a ti,
e non foi querendo.
Corrín a verte,
sen eu mandarlle ás pernas.

Saudaron teus ollos
ós meus cun chisco,
quixen librarme de ti
e só conseguín namorarme.

Semellas turrón de Nadal,
tan doce e oportuno,
tan rico e diferente,
impaciente,
[esperando os meus mordiscos.

Sinsentidos


En la vida a todos nos llega el momento de comenzar a plantearnos dudas que nos recorren el cuerpo desde hace años, dudas que esperamos que alguien nos responda, pero que en realidad, sabemos que no podrán.

Esas pequeñas y aparentemente inofensivas preguntas como un simple quién soy. Preguntarme qué clase de persona soy y por qué hago esos actos determinados, por qué me apodan de determinada forma y cuando empecé a "ser" eso que dicen que "soy". Cómo poder llegar a comprender las costumbres y manías que he ido adquiriendo a lo largo de los años que llevo de vida, la forma de hablar, de debatir y discutir, de escuchar a otros y de no dejarles hablar, de enfadarme y querer acabar con todo; querer comprender de donde sale la paciencia a determinados actos ajenos, las fobias y las filias, entender por qué quiero a ciertas personas aun sabiendo que jamás podrán corresponder a eso que siento. Intentar saber cómo se llega a considerar a alguien que era un enemigo, como de la propia familia, o por qué el mundo es tan pequeño y tiene a tantas personas destrozándole cuando además, ninguna de ellas dice saber lo que es la felicidad.

Me gustaría entender por qué las personas se enamoran leyendo o escuchando música, por la calle mientras se cruzan miles de miradas al día, o a través de una pantalla. Me gustaría poder saber por qué todas estas cosas forman parte de mi vida, por qué es para mí importante el recuerdo de haberme cortado partiendo una naranja cuando no era ni la primera vez, pero en cambio mi cerebro no ha sido capaz de capturar otros momentos, que tal vez, eran mucho más esenciales. 

No sé si realmente quiero saber la respuesta a estos hechos, no sé si quiero entender todo lo que ocurre a mi alrededor, no sé si quedarme en la ignorancia o seguir creando en mi una pequeña filósofa que todo quiere saberlo y que todo le interesa; puesto que realmente habría vivido conociendo la felicidad si no supiese que aun existe gente en el mundo que no puede comer ni dormir en un sitio caliente, mientras miles de pisos vacíos en el mundo piden a gritos una persona que les cuide. Viviría tranquila pensando que a nadie le molesta a quien quiera su vecino de al lado, pero creo que el mundo está suficientemente destrozado como para permitirme el lujo de vivir feliz en mi ignorancia en vez de luchar con mis granitos de arena por la coherencia perdida del ser humano tan deshumanizado.

Aliento asustado

Me gusta de ti tu pelo paja,
me gustan tus trozos de lechuga
que no tomas ni obligado,
y tu cara de espantapájaros asustado.

Me gusta cuando sonríes
y abres las puertas al paraíso,
me gusta cuando me relajas
y me haces llegar a lo más alto.

Me gusta que nadie sepa,
que estés callado,
me gusta que hables necesitando
de mi, mi aliento asustado.

Me gustan tus ojos hierba,
drogado sin estarlo,
drogado de sexo y amor,
drogado de mí, y de ti y nosotros.

Me gusta que no te guste,
me gusta que no me entiendas,
ser rara ante ti,
y que siempre sea sorpresa.

Me gusta tanto de ti,
todo esto y otros tantos,
que me da miedo quererte
y no saber contenerme.

15 may 2014

No-besos


Carretera
directa de sonrisa a sonrisa son las lenguas,
el camino más rápido a tus piernas son mis manos;
pero no por más gritos se es mejor humano.
Dicen de mis versos sin saber de tus besos
pero a veces desconfío si es que entienden esto,
¿cómo osar comprender el cosquilleo?
¿cómo tratar de captar tus juegos?
No saben de besos, ni de no besos,
no saben que es
lo que ambos sabemos
y es que el truco es no saber nada del no sexo.
No perciben tu aliento en mis costillas,
no perciben tus extremidades ansiosas,
tus suspiros hechos versos silenciados
ni siquiera el sonido de tus labios.

1 may 2014

Tu nieve

Te quiero y te requiero,
y de tanto quererte,
a veces me quemo
en el fuego de tus besos.

Como el acero,
como un choque lento
entre cuerpo y cuerpo,
aire sedoso recorriendo labios.

La rima de tu cuerpo,
que es asimétrico y perfecto.
El constante fluir de las cosas.

Una primavera sin flores,
o un otoño sin hojas,
que no me falte pues, tu nieve,
                         [mi invierno


'B'ergüenzas

Que por querer, quiero,
enredar mis dedos en tu pelo,
y es que eres mi mayor veneno,
eres sueño de infames putas
en los labios de tu propia prostituta.
Rímame tú a mi y contigo,
que le jodan de nuevo al destino,
si es que existe yo ya tengo
lo que es mi propio camino.
Abogada de sonrisas,
abriendo mochilas ajenas
y dejando escapar a las vergüenzas,
con 'b' de volar y de li'v'ertad.

26 abr 2014

Una más entre tantas

La presión de una infección,
el sueño pecador de un mendigo.
El hecho de no tener un colchón,
y el hecho de no tener ni un amigo.

La sociedad pestilente y cruel,
que deja libre hasta a un criminal.
Y el destino de una mujer infiel,
esperar la salvación en la tumba terminal.

Billete de ida y vuelta abierta,
un golpe seco y ya nadie la recuerda.
Sin familia, sin amigos, sólo un asesino
que queda libre, y ya nadie la recrea.




"En un día cualquiera, 1424 personas mueren en actos de homicidio, casi una persona por minuto. Aproximadamente una persona se suicida cada 40 segundos. Unas 35 personas mueren cada hora como consecuencia directa de un conflicto armado."

25 abr 2014

Eres

Eres tantas cosas...
Tantas manchas y pestañas
tanto verde acosando tu pupila
y tus rizos.

Eres como quien no es,
eres quien no existe
el fantasma omnipresente
y el Dios omnipotente.

No quiero, no debo dejarte;
no alejarte y no quedarme,
no debo, no quiero dejarme
ir entre tus caderas al contacto.

Eres tantas cosas...
Tantas cosas en todo tú,
y es por eso que te odio,
porque son mis cosas tabú.

11 mar 2014

Volando

La inspiración perdida que vuelve;
vuelve como las bandadas de pájaros,
como una ola del mar que viene y va
y como el canto de un ruiseñor. 

"No me vas a perder", 
y las palabras se las lleva el viento,
pero éstas tan solo marchitaron
allí donde los besos eran infinitos.

Pequeña de tus labios
y el metro cincuenta y dos,
es impensable cómo te quiero
y como has llegado a mí sin haber puerto.


10 mar 2014

Cordura

El rojo de tus labios
que es el de tu pelo,
y ese ardor de mi pecho
entre tu cálido cuerpo.

Ni Cruella de Vil,
ni Agatha Ruiz.
Tu ser es un remix,
piel de flores muertas.


Un suspiro en el cuadro de cristal,
un grito ahogado en cuatro universos
y tu piel de dálmata cohesionada a mí,
flor de primavera, cuadro de locos.

7 mar 2014

Tinieblas

El monstruo somos nosotros, 
el monstruo del miedo y la pasión,
nuestro monstruo pasajero y crónico,
nosotros la rabia y nosotros la envidia.

La pesadilla antes de navidad,
pero también tras semana santa;
la pesadilla en Elm Street
y hasta en el País de las Maravillas.

El monstruo de ser quien odiamos,
la pesadilla de ver nuestro mayor miedo,
y el amor, las mariposas, Cupido;
y maldita sea Afrodita y su belleza.

Y es que tú, tú que me elevas,
tú que elevas la séptima maravilla a primera,
tú que eres comunismo real,
y tú que eres dulces caricias.

Y es que tú, tú eres mi pesadilla,
tú eres mi malvada bruja
y tú a la vez el príncipe azul;
y es que sólo tú eres así como tú eres.

 

Bajo el álamo

Los hoyuelos, 
y la piel de gallina,
y tu risa contagiando a la mía;
y tus besos.

Y el revoloteo de golondrinas
en sus bancos vergonzosos,
y Andrés Suárez rogando
que vuelva a la puesta de sol de Galicia.

Y los años, los años pasados,
y tu enfado y mi ignorancia.
Y la tensión sexual 
y el olor a perfumes mezclados con la piel.

Poemas cantados en mi oído,
mordiscos que quedarán guardados
y caricias mutiladas
por sueños de un antaño.